¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!
Salgamos por un momento del tema mundial de la pandemia, descansemos un poco nuestros sentidos y compartamos esta pequeña lectura. En estos tiempos de cuaresma, es un tiempo ideal para hablar de conversión. Definimos de manera simple esta palabra. Convertir , según la RAE: Hacer que alguien o algo se transforme en algo distinto de lo que era. Esto es bien sencillo. Sabemos que cada uno de nosotros tenemos un estilo de vida particular. El estilo de vida que nos ha sumado tantas experiencias que nos han llevado a ser lo que hoy en día somos. Por lo que la conversión nos lleva a tener varios aspectos a considerar: Contacto con la Palabra de Dios . Este contacto nos hace que podamos entender que lo que hago viene de una fuerza que pocas veces podemos controlar (concupiscencia) Y entender que solos no podemos. 'Al contrario, uno es tentado por sus propios malos deseos, que lo atraen y lo seducen. De estos malos deseos nace el pecado; y del pecado, cuando llega a su com...